Tecnología e innovación, motores de una cultura del cambio en aceleración constante

“Ha llovido mucho desde la famosa foto de un desconcertado Kasparov perdiendo ante la máquina marcando un hito en la relación del hombre con la tecnología. Y también, aunque menos, han caído algunos aguaceros desde mi publicación de este artículo que me ha parecido interesante actualizar no solo por constatar unos años después como las previsiones de cambio que comentaba en su momento han seguido la tendencia prevista sino también por el actual momento que nos lleva a nuevos aumentos en la velocidad del cambio basados en los últimos avances que ya son realidad: Big Data, Inteligencia Artificial, Internet de las cosas, Tecnología móvil 5G, etc. A continuación mis reflexiones con algunos aportes nuevos.”

Momento histórico: Deep Blue versus Gary KasparovMomento histórico: Deep Blue versus Gary Kasparov

El avance de las TIC ha llevado las aplicaciones industriales, servicios y usos de la tecnología a un punto de inflexión en la curva de crecimiento pasando de un crecimiento lineal a exponencial. Esto ha abierto una nueva era de generación de oportunidades a un ritmo de aceleración desconocida hasta ahora: la clave para esta nueva revolución tecnológica está en la adecuada combinación de máquinas ultra-poderosas y personas súper-especializadas.

En el libro “La carrera contra la máquina” los autores Erik Brynjolfsson , Andrew McAfee (ambos investigadores del MIT) nos cuentan como, según su visión, la revolución digital está acelerando la innovación, aumentando la productividad y transformando irreversiblemente el empleo y la economía.

Ponen el foco en como el rápido avance en la capacidad de cálculo de los procesadores está permitiendo que las aplicaciones tecnológicas que funcionan sobre ellos aumenten sus prestaciones y posibilidades creciendo de manera exponencial desde hace algunos años. Este rápido crecimiento de posibilidades y usos de la tecnología a gran escala está generando nuevas oportunidades para la sociedad en general y los individuos a pesar de que una gran parte de la sociedad no puede seguir el ritmo de aceleración constante. Aunque según predicen no todo es positivo para todos, el balance general es de sumo interés y nos da la base de porqué queda mucho por hacer en cuanto a nuevos modelos de negocio, nuevas profesiones y especializaciones. 


“Aceleración de generación nichos mercado con curvas crecimiento exponencial “

Si observamos ejemplos concretos de productos generados, podemos fijarnos por escoger un par dentro de un ámbito concreto, en un caso que está suponiendo innovaciones importantes gracias a los avances comentados: los interfaces de voz. Podemos ver la reciente aplicación de traducción simultánea de skype o el famoso asistente personal SIRI de Apple que a través de su propia personalidad permite responder a preguntas, hacer recomendaciones y realizar algunas acciones (“Kit te necesito”…seguro que nos suena y si seguimos por aquí llegamos a los coches autónomos y otros).

 Un revelador informe del Banco Mundial en 2016 puso, de manifiesto, por primera vez, cómo “el uso masivo de internet afecta de manera importante a la distribución de la riqueza en los países, este fenómeno va en la línea contraria al interés global ya que tiende a aumentar desigualdades entre poblaciones”.

En concreto se habla de generación de nuevas oportunidades en el mercado laboral. Sin embargo, éstas no serían accesibles a todo el mundo, sino sólo para aquellos que poseen una formación y unas capacidades determinas, llevando a la desaparición una gran cantidad de empleos tradicionales. Como resultado, se crearían nuevos empleos pero generarían importantes barreras de acceso para los perfiles más clásicos o los menos formados. Igual que los avances tecnológicos más radicales excluirían a los perfiles de menos cualificación que no llegan a un nivel mínimo de competencias digitales para su uso y en muchos casos directamente no tienen ni acceso.

“Aunque según predicen no todo es positivo para todos, el balance general es de sumo interés y nos da la base de porqué queda mucho por hacer en cuanto a nuevos modelos de negocio, nuevas profesiones y especializaciones. “

No se trata de afrontar estas nuevas oportunidades y amenazas únicamente desde el espacio que cada ciudadano tiene en un país determinado, eso en sí puede ser parte del problema o de la solución dependiendo de dónde te pille; sino de un cambio de concepto y adecuada valoración de su impacto que traerá la digitalización en un mundo globalizado. Parafraseando a John Scott (Vicepresidente de KPMG Europa) en un reciente artículo aludiendo a lo que ya se conoce como la cuarta revolución industrial (la tercera fue internet, la cuarta es el continuo cambio generado por el crecimiento tecnológico y la conectividad): “los líderes políticos y económicos… deben buscar acuerdos de gran alcance que ayuden a unificar y hacer más inteligente la regulación internacional, a impulsar la innovación, a construir puentes que faciliten el libre comercio entre distintas áreas del mundo y a asegurar un crecimiento que no pierda de vista grandes temas de la agenda internacional como la sostenibilidad, el medioambiente o la diversidad”.

Y esto nos condujo a algo que parece que llega para quedarse, la creciente velocidad del cambio que cada vez más afectará a nuestra sociedad, empresas y nuevos espacios posibles como individuos mundialmente conectados. China ha apostado fuerte por incorporar la tecnología de vanguardia en su sociedad (fomentando la creación y especialización de Universidades y Centros Tecnológicos) desde hace años y esto le ha llevado a ser un referente en inteligencia artificial para el resto de Occidente, pasando a ser ya posiblemente la mayor potencia mundial en tecnologías de Inteligencia Artificial y Automatización.

Afortunadamente el mundo empresarial está reaccionando ante los nuevos y cada vez más imprevisibles escenarios que la cultura del cambio está generando y es plenamente consciente que toca revisar el perfil de competencias de los directivos. Un ejemplo de esto lo podemos ver en el reciente informe publicado por la AED (Asociación Española de Directivos) el pasado 11 de febrero donde se pone el acento en las herramientas y competencias irrenunciables necesarias para todo directivo que aspire a liderar la 4ª revolución industrial, en concreto se centra en Machine Learning y Big Data informe Machine Learning, Inteligencia Artificial y Big Data. Definitivamente las posibilidades de la tecnología tanto en la sociedad como en la economía y la empresa han crecido en órdenes de magnitud. Esto nos lleva a vivir un continuo ritmo de innovaciones donde la variable cada vez más creciente es la velocidad del cambio y pone continuamente a prueba nuestra capacidad de adaptación. Y aquí de pronto nos vemos ya en la siguiente transición de época, en la que la tecnología se centra en adaptarse al interfaz humano y apoyarse en sus competencias más adaptativas, donde el aprendizaje es de usar y olvidar y todo vuelve a girar alrededor del humano aunque a primera vista la protagonista pueda parecer la máquina. Pero esto ya bien merece un artículo propio.

Francisco Martínez Herreros
CEO en CAPAZITA Innovación, Mejora y Gestión del Cambio y Docente del MBA Executive de Escuela de Negocios FEDA
Linkedin: Francisco Martínez Herreros